
Of Course!
Subí por las escaleras, me dirigí hacia la entrada principal. Salude al ballet parking, a la recepcionista y camine hacia al elevador. Al llegar, empecé a sentir un líquido, se deslizaba por mi cabeza, recorriendo mi parpado izquierdo y bajando por mi mejilla. Toque mi cara con la yema de mis dedos al verlos estaban manchados de sangre.
Me mantuve de pie unos minutos, tratando de buscar ayuda a mí alrededor, al parecer era inútil, nadie escuchaba mi voz, regrese al elevador y baje al primer piso, camine con todas mi fuerzas para reencontrarme con la recepcionista, pero al abrirse la puerta de par en par, no se encontraba nadie, seguí caminando apoyándome de la pared, grite un poco mientras brotaban diminutas gotas de sangre de mi boca.
Regrese al elevador con la idea de entrar a mi departamento. Había perdido mucha sangre en el transcurso en el que pasaba más tiempo. Recorrí el diminuto pasillo, buscando el número 123, no sabía ni siquiera hacia a donde me llevaba el camino, unos metros adelante se podían ver las escaleras que llevaban al piso 4, ahí estaba una mujer sentada dándome la espalda, con la vista hacia el abismo que se formaba al bajar las escaleras, me aproxime hacia donde estaba ella, toqué su hombro y giro su mirada hacia a mi, le dije con desesperación que necesitaba ayuda, y ella solo siguió mirando hacia el fondo oscuro que se veía a lo lejos.
Me detuve por un momento a pensar en lo que podía haber ocurrido, de un momento a otro caí al piso, conmocionada por el dolor.
Un Derecho de Nacimiento (por 1derechodenacimiento)